La nueva cara de la peluquería es evidente; el aire que se respira ahora es propio, porque este importante servicio ha pasado a manos del Club. Y los profesionales que allí trabajan están listos para demostrar su capacidad y dejarle al pelo.
Además de ser una sala de embellecimiento, posee muchos de los componentes de un spa, de manera de terminar una sesión con la sensación de verse bien, pero con el convencimiento interno de sentirse bien.